poquito de las dos será:
Ella le miraba interesada como si aquellas palabras que salían de su boca eran melodía clásica para sus oidos, no decía palabra apra interrumpir aquel ser verbal, aquellas frases que navegaban al aire y aunque no fuese nada para salvar el mundo; ella, sólo quería escuchar.
Por otro lado, este ser parlante no dejaba de intentar -cautivarle- a toda costa que salieran palabras de esa otra boca imperfecta; trataba y trataba pero nada lograba, ella seguía ahí inmovil como si no estuviese ahí.
Después de retirarse queda la mente como en un limbo -pensante y pensante al andar- por buscar cosas distintas estos dos caminos no se juntaran.
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