Sentada al final de el, mientras mis pensamientos se afinan en una sola nota 'mi' en tonadas de ti, irme para siempre -pensé- pero mis sentidos no me dejaron escapar de ese tormentoso deseo pasajero; porque es así, pasajero como los deseos de golpear, gritar, correr, tirar la toalla -impulsos controlables-
Yo sé cuanto dices amarme pero ... ¿has pensado en si de verdad quiero amarte así? -ah no ya va, espera- si me gustan tus modos, simplemente puedo partir -lo había olvidado- soy yo quien no se doblega...
He decidido que no quiero vivir tu forma de vida, no sirvo para aparentar que nada me importa y que quiero amar a todos. Es tu pensar y no el mío, lo disfruté mientras no me daba cuenta de que lo único que de verdad quería era estar solo contigo. No había notado que cada vez que estaba con alguien más mi amor por ti era mayor; eso sólo puede significar otra cosa -Los demás, están de mas-
Que bonita esta noche estrellada con su luna tan llena que parece que las olas se alzan para tocarla; tus pies y los míos bailando en la superficie del mar, sintiendo solo el tibio roce de su cuerpo. Me tomaste de la mano como un niño que disimulada y equivocadamente toca las manos de quien lo pone a temblar -y es que me lo creo- cada vez que me miras como si fuese el paisaje de mares abiertos mas hermoso parado frente a ti, cuando me abrazas y siento ese cosquilleo que brota de tu cuerpo hacia el mío, cuando me besas con los ojos cerrados 'y nos elevamos'... Que bonitos tus ojos que brillan en este muelle, frente a mi, conmigo y sin ti; porque desde que me dijiste te amo, tu corazón es mío.
De nada nos sirve discutir tus formas y las mías si al final nos amamos igual...