Que no se olviden las costumbres y el miedo.
Dentro de mi, está mi infancia y todo este montón de sentimientos que no van ni vienen; sin pies ni cabeza.
Te busqué desde que supe de eso que algunos llaman amor, te encontré tantas veces en esta misma vida. Somos tantas mujeres y con tantas gentes a su alrededor. Hoy, le tengo miedo a haber peleado por encontrarte; le tengo miedo a lo que quería llegar.
¿De verdad he ganado?
¿Yo? que no tengo especialidades, ni poderes sexuales, no soy buena cocinera y mucho menos una sensible persona, la más amable, esa no soy yo.
Necesito una cura de pensamientos, se repiten en mi cabeza una y otra vez; me vuelven el pensar un infierno. Pareciera que mi partida pende de un hilo, porque me quiero quedar pero... no hay excusas de nada, ni siquiera inventadas, porque soy la mejor para ellas.
Tal vez si existen las personas que cambian, quiero creerlo más que nada en el mundo...