Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones, justamente estas que regresan el brillo a los ojos.
Muere lentamente quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida, huir de los consejos sensatos.
Medeiros
No hay comentarios:
Publicar un comentario